Un operativo interinstitucional con miembros de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Agencia Metropolitana de Control AMC, Agencia Metropolitana de Tránsito AMT y Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano Quito CACMQ; se intervino un local ubicado en la Ciudadela Ibarra, al sur de la ciudad, donde 70 personas; 20 mayores de edad y 50 adolescentes, incluyendo madres adolescentes con
sus niños en brazos y niños de 10 años de edad, estaban consumiendo bebidas alcohólicas sin respetar las medidas de bioseguridad.
El inspector Luis Zapata, Responsable de la Unidad de Investigaciones del Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano Quito, informó que gracias a una denuncia ciudadana se pudo realizar un seguimiento y ubicar el lugar y hora de la fiesta.
El inmueble era una casa de tres pisos donde se vendía comida pero como fachada se permitía el ingreso, en el segundo piso se encontraban las 70 personas en un espacio de 40 metros cuadrados, los propietarios del mismo manifestaron que no tenían conocimiento de que se estaba realizando esta reunión.
Zapata mencionó que los vecinos del sector aseguraron que este lugar funciona como discoteca clandestina desde hace algún tiempo. En horas de la noche, Jennifer Montero, Intendenta de Policía del Distrito Quitumbe, clausuró este local por no contar con los permisos respectivos.
Los adultos fueron trasladados a la UPC de la zona para recibir las sanciones respectivas y la Policía Nacional ubicó a los padres de la mayoría de menores de edad, quienes firmaron un acta de responsabilidad antes de retirarse a sus domicilios. Los menores cuyos representantes no fueron ubicados o no se acercaron a retirarlos también fueron trasladados al UPC a la espera de un familiar adulto que se haga responsable de ellos.
Se hace un llamado a los padres de familia para que cuiden a sus hijos y mantengan una comunicación fluida y les inculquen el hábito de cuidar su salud en estos tiempos de pandemia.
A la ciudadanía en general, se invita a que reflexione sobre la importancia de evitar este tipo de reuniones donde se exponen a un alto riesgo de contagio de Covid-19 porque no se cumplen las medidas de bioseguridad, más ahora que el estado de excepción está a punto de terminar y la responsabilidad de prevenir un contagio está en gran medida en manos de la comunidad.